La Inquieta #015 ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­    ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏  ͏ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­ ­  
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¿Cuánto importa lo emocional en un producto digital?

 

Estrategia, valor diferencial y parodias urbanas

¿Cuánto importa lo emocional en un producto digital?

Estrategia, valor diferencial y parodias urbanas

Hace tan solo unos años, ser capaz de crear un producto digital funcional y usable te distinguía de la competencia.

 

Que el usuario pudiese llegar de A a B sin caer en las clásicas “no entiendo qué tengo que hacer”, “esto es insoportable”, “me están forzando a hacer algo que no quiero” o “voy a tirar el ordenador por la ventana” ya era visto como todo un logro.

 

enfado

Consecuencia altamente realista de una escasa usabilidad.

 

Y si tu producto ofrecía además una experiencia visualmente armoniosa en lugar de asaltar sin piedad las retinas del usuario, ya tenías ahí tu segundo valor diferencial.

 

Pero todo esto ha cambiado.

 

Hoy en día, las herramientas de IA pueden solucionar de manera muy eficiente los aspectos funcionales y visuales de un producto digital, lo que está diluyendo la barrera de la producción. Nos movemos en un mar gigantesco de productos que funcionan bien, son sencillos de usar y se adaptan a los patrones estéticos del momento.

 

Por eso, ahora que la funcionalidad y la aceptabilidad estética ya no son valores diferenciales, es más importante aún poner el foco en un tercer aspecto que hasta ahora las empresas se habían podido permitir obviar: la conexión emocional con el usuario.

 

Por poner un ejemplo de otro área/sector/universo: que una melodía se ciña a cánones musicales establecidos y se interprete de manera técnicamente perfecta con un instrumento bien afinado no significa que vayamos a conectar con ella, que la vayamos a recordar o que vayamos a querer escucharla otra vez.

 

Lo mismo pasa con los productos digitales. Y aunque lograr esa conexión emocional no sea el objetivo más sencillo ni el más automatizable del mundo, sí tenemos claro por dónde empieza: por conocer a fondo el terreno antes de tocar un solo píxel.

No es solo cuestión de saber qué colores se llevan esta temporada, sino de entender en qué marco nos estamos moviendo antes de decidir qué tocar: las tendencias de diseño, sí, pero también las macrotendencias culturales, el momento que atraviesa quien va a usar el producto, lo que espera, lo que teme y lo que ya ha oído mil veces y le da una pereza infinita. Crear esa partitura con calma es lo que separa una decisión estética de una decisión con intención. 


Si nos saltamos ese proceso, tendremos un producto afinadísimo pero que no le dice nada a nadie. Porque una emoción no aparece porque sí, sino cuando algo encaja con naturalidad con el momento en el que se encuentra quien lo recibe: cuando un producto parece saber dónde está, con quién habla y cuándo le ha tocado vivir. 


Ese encaje no se puede improvisar a mitad de un solo, viene de haber hecho antes el trabajo de escuchar. La IA construye rapidísimo, pero construye sobre el contexto que le demos: cuanto mejor trabajado esté ese contexto, menos genérico será el resultado y menos se parecerá al enésimo producto con degradados y bordes redondeados que está sacando todo el mundo.


Y aquí hay un matiz clave: ninguna decisión debería ser considerada como “demasiado pequeña” como para marcar la diferencia.


Al final, una nota inesperada en una melodía o un borde que se resiste a redondearse en la era de Replit o Lovable son justamente el tipo de detalles capaces de llevarnos de la indiferencia a la conexión.

 

Distrito_

No lo habíamos anunciado por aquí todavía, pero hace unos meses nos asociamos con el estudio de diseño y producto Hanzo, reconocido en prestigiosos premios como los Webby o los European Design Awards, y con una cartera de clientes internacionales que va desde Spotify a Inditex.

 

Todo lo que hace Hanzo lo hace desde el craft, que definen como la mezcla de criterio y atención al detalle necesaria para que una experiencia digital pueda convertirse en una expresión de la marca y permanecer en la memoria.

 

De cara a escribir este número, les preguntamos qué efecto ha tenido la IA sobre su manera de abordar cada proyecto, y queremos aprovechar esta sección para compartiros su respuesta a modo de píldora.

 

PÍLDORA
DE: HANZO
SOBRE: CRAFT E IA

La llegada de la IA hace más fundamental que nunca una pregunta que, en realidad, llevamos haciéndonos desde hace mucho tiempo: ¿qué momentos de una experiencia digital necesitan ser diferenciales y cuáles simplemente necesitan funcionar muy bien?

No buscamos que cada segundo de una experiencia sea memorable. Sería agotador y probablemente haría que el producto fuese más complejo y menos usable. Buscamos, en cambio, identificar esos momentos en los que una interacción puede cambiar la percepción que una persona tendrá de una marca. Elegimos dónde merece la pena poner el foco humano, el criterio y el craft; porque, al final, entendemos el craft como la forma visible del criterio.

Nuestra experiencia nos ayuda a detectar esos momentos. Se basa en el conocimiento que hemos acumulado trabajando en distintas industrias y geografías, y se enriquece con lo que vemos y nos inspira fuera del trabajo, nuestra curiosidad y, sobre todo, nuestra capacidad para conectar ideas. Ahí es donde creemos que aparece la magia.

En el resto de la experiencia, la IA tiene un papel enorme: nos ayuda a construir más rápido una base de experiencia funcional, accesible y consistente, optimizar procesos y automatizar tareas. Ponemos la creatividad humana donde queremos que una marca sea recordada.


Ese equilibrio entre creatividad humana, tecnología y oficio digital se ha convertido en una parte fundamental de cómo diseñamos en Hanzo.

Si queréis saber más sobre nuestra unión, os lo contamos aquí.

Guinda_

UNA PARODIA

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These fake AI ads are perfectly soulless

Sobre los anuncios tecnológicos falsos que dos humoristas colocaron en el metro de NY.

UN EXPERIMENTO

noche/coche

noche/coche

¿Qué nos devuelven 45 LLMs, de 2018 a 2026, cuando les pedimos “Escribe una canción que rime noche y coche?”.

UN ESTRATEGA

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Mark Pollard

Os dejamos con un listado de artículos del autor de ‘Strategy is your words’.

posdata

¡Tenemos taller a la vista!

Y está pensado para las empresas que, aunque ya tengan acceso a las mejores herramientas de IA, no estén viendo que eso se traduzca en beneficios reales.

 

Durante el taller veremos cómo aplicar de forma práctica la Filosofía de Contexto, una manera concreta de entender y abordar el trabajo con IA para que esta pueda saber exactamente cómo piensa y funciona nuestra empresa (y devolvernos resultados realmente valiosos).

Será el 24 de septiembre en la Casa del Lector de Madrid, en el marco del evento ‘OutThink for AI’ que ha organizado Adigital.

Si todo esto te interesa y tienes un puesto de responsabilidad en tu organización...

¡Inscríbete!
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🛠️ Taller de Filosofía de Contexto

🗓️ 24 de septiembre

🕒 11:30 - 13:00

📍 Auditorio de Casa del Lector (Madrid)

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